Una noticia en el 20minutos me ha llamado la atención y no por ser original, sino porque me ha recordado algunos casos que conozco.
Mucho se habla de la reutilización del patrimonio para no perderlo. Vamos, en pocas palabras, que hay que usarlo para que no se acabe utilizando de estercolero (algo que suele pasar, por cierto). Me acuerdo ahora de cómo estaba la Casa Solans, en Zaragoza, antes de que la rehabilitasen…
En el caso de la noticia es una iglesia y la verdad es que es bastante frecuente utilizar las iglesias de los pueblos como discoteca o bar de copas en general. Pero no sólo esa función se ha dado a los edificios representativos, sino también en muchas ocasiones se usan como salas de exposiciones, balnearios o incluso paradores (el caso del monasterio de Rueda que es una hostelería, por ejemplo).
La verdad es que no me parece del todo mal, pero siempre hay que tener en cuenta que no se distorsione la realidad del edificio. Algunas veces, sobre todo en los monasterios que se han reutilizado como hostelerías, llega a ser atroz el cambio que se realiza. Casi valía la pena más tirarlo y volverlo a hacer, ya que no se conserva apenas nada del original…
¿Vosotros qué opináis? ¿Es una reutilización aceptable o tenéis alguna propuesta interesante?

Creo que se puede modificar la estructura de un edificio antiguo para darle una mejor aplicación. Es posible hacerlo de tal manera que no sólo se respete el interés histórico sino que, además, se facilite el recorrido para acceder a las partes más relevantes. El Museo Diocesano de Barcelona ubicado en la antigua Casa de la Pía Almoina, es un excelente ejemplo.
Por cierto, no he encontrado ninguna web de esta institución.
Una discoteca es un lugar de culto. Aquí en Berlín llegan los creyentes en peregrinación desde los lugares más recónditos del Mundo para rezar a ritmo de un Ritchie Hawtin o un Ricardo Villalobos, guías espirituales. Aún se puede hablar de una mística y una ascética en Europa.