Paul McCarthy no se define como un autor violento, sino un artista que usa la violencia irreal. Usa numerosas disciplinas (escultura, performance) y materiales (plástico, prótesis).
Escandaloso o no, resulta una crítica al abuso de poder en muchas de sus obras, que lo que realmente pretende es hacer pensar al individuo en la propia humanidad.
En esta obra que os pongo a la izquierda, llamado Tomato Head, se intenta desmitificar el ideal de hombre perfecto poniendo el elemento fálico como un simple juguete sin trascendencia.

Jejeje la fotografía es divertida, habría que verle en acción…
Abrazos Kore!