Hace algunos días (como se pasa el tiempo..) en Futuropasado me ha recordado su post sobre el Museo de Vestigios Insólitos a las antiguas Cámaras de las maravillas.
Éstas se dieron en el Renacimiento para coleccionar los objetos más insólitos y misteriosos de la época.
Resulta que eran objetos encontrados en los descubrimientos del siglo XVI y XVII y que por su extrañeza se coleccionaban como tesoros. Ya podían ser pinturas como objetos curiosos, criaturas malformadas, objetos de Oriente, cosas inexplicables…fueron recopilándose a lo largo del tiempo en dichas Cámaras de las maravillas o Gabinetes de Curiosidades.
Pronto se convirtieron junto con las colecciones en las raíces de los actuales museos, que guardan una sistematización que antes no tenían. Las Cámaras de maravillas servían para ser vistas, no tan sólo para ser guardadas.
En nuestro país, el más famoso de estos gabitenes de curiosidades era el de Felipe II en El Escorial, heredero directo del gusto por este tipo de objetos que tenía su padre Carlos V, el cual también tuvo su Cámara de las Maravillas en Yuste.

Me encantaría ver uno.
Me encantaría TENER uno.
Apoyo la moción..
En un monasterio de Praga, en la orilla del castillo, existe una colección de curiosidades marinas. Recuerdo un tiburón disecado, pero lo que es más gracioso, tienen el pene de una ballena… en la guía de Lonely Planet aseguraban que los guías lo presentan como el cuerno de otro animal…por pudor…
Al leer tu artículo, simplemente me he reído recordando la anécdota…
Ah, y desde allí las vistas de Praga son preciosas…
Jo, Julia, qué seria estás…jaja.
Y no tienes fotos de eso?? Ya me las pasarás! Besitos!
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