Érase una vez

Érase un hombre que amaba.  Érase un hombre que creía en el amor.

Mas su alma desnuda quedó cuando una lágrima derramó en la noche,

al ver su querida pronunciar un no. 

Y, sin embargo, dentro de su corazón piensa

Anhela y desea

Que se equivoque.

 

Érase un hombre que creía haber amado.  Y ahora se da cuenta que no existe el amor.

Muchos dices que se esconde,

Que debe buscarlo

Encontrarlo y apresarlo

Mas en estas solitarias frases

Te digo que dejes de buscar…

 

Érase un hombre que se sentía defraudado. 

Que el amor nunca existió

Y que había sido traicionado.

Sin embargo, en la noche

Aún oye sus palabras pronunciar ese no

Que hizo que su corazón se pudriera

Y notar sus manos en su espalda pidiendo perdón

Perdón por esos besos arañados

Perdón por esos abrazos despreocupados

Ese sin sabor que dejaba en su boca cada vez que se marchaba.

 

Érase un hombre decepcionado.  Érase un hombre con un no desgarrándole el corazón.

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