El viernes pasado les dije a mis amigos de ir al teatro a ver la obra "Yo no soy un Andy Warhol". Tenía curiosidad de ver una obra de teatro girando en torno a un personaje de arte.
La realiza una compañía teatral aragonesa, el Teatro del Temple.
Desde el principio e incluso antes de entrar en la sala podíamos ver un adelanto de lo que se nos iba a venir encima. A modo de estrellas del pop, los actores vestidos como sus personajes entraron en la sala en busca de Andy gritando a diestro y siniestro "Andyyy ¿donde estás, Warhol?".
Sorprendida de este entusiasmo teatral, entré en el palco que nos cogimos mientras fuera seguía la discoteca con música pop, lucecitas de colores y ritmos graciosos.
Se trata de una biografía de Andy Warhol. O más bien una autobiografía según varios carácteres del propio artista, es decir, varios puntos de vista personales encarnados en varios personajes que hacen el mismo papel. Vamos, resumiendo, cinco actores Andys representaban diferentes formas de ver al mismo personaje.
Así, nos cuenta su vida familiar, su obra, su estética y su influencia. Sin duda, lo que más me llamó la atención son los guiños artísticos, no en vano aparecen Lou Reed, Basquiat, Dalí o Pollock (yo personalmente me reí mucho con este personaje).
Tanto los actores como la ambientación a mí me pareció muy acertada, porque de repente se echaban al escenario varios músicos de la época para representar la estética de los ochenta americana.
En resumen, entre los delirios del propio Warhol, las canciones pop y las discusiones artísticas en torno a la importancia del artista y del arte en la sociedad, hacen de esta obra sin duda una curiosa forma de pasar un grato fin de semana.
