
En la arena dibujas con tu dedo la forma de la esperanza,
Pero el viento arranca su silueta con su fuerza,
Para entristecerte.
Para desesperanzarte.
Para hacer que te vuelvas taciturno.
Sin embargo en la noche, la arena vuelve a configurar esa ilusión…
Ese trazo de vida que tú dibujaste.
Para enseñarte que en la vida, por muy fuerte que sea el viento, por muchas tempestades que desdibujen tu esperanza.
Siempre habrá una noche que te ayude a sonreír.
