Hoy he comido de mala leche. Y es algo que odio profundamente.
Resulta que en Barcelona ha habido una manifestación en contra de la recalificación de un solar. Hasta ahí bien, me parece genial, porque su reivindicación la sigo totalmente. Pero de ahí a que se pase a lanzar cohetes, pintura y piedras en el MACBA…NO.
Al final de la manifestación, un grupo de subnormales (como siempre, son cuatro) se han puesto a lanzar cohetes a la fachada del museo. Ese museo donde se guarda la cultura moderna, las ideas de cientos de artistas y un templo sagrado de la cultura. A ese museo le han apedreado, insultando así la cultura, el respeto y las ideas.
Ya nadie recordará por qué ese solar, que había sido usado por los vecinos como lugar de ocio construyendo una cancha de baloncesto, se recalificará por el ayuntamiento. Nadie se acordará de que esas personas, de forma pacífica y respetuosa, expresaron sus ideales y su defensa hacia propuestas maravillosas que pretenden que esta sociedad de mierda sea mucho mejor.
Nadie se acordará de eso, desgraciadamente. Lo único que consiguen esos cuatro con sus cohetes y sus piedras es que les recuerden como unos macarras, independientemente de los ideales que tengan. Y eso es muy triste.
Yo odio la violencia. Odio la falta de respeto y abogo por la cultura y la educación. Supongo que se defenderán que es su "libertad de expresión", pero si hubieran abierto la cabeza a un niño que pasaba por allí con sus cohetes…
Mi apoyo incondicional a las personas que se manifestaron pacíficamente por esta causa.
En relación a esto, recordar la noticia de los okupas que se metieron en La Pedrera. Por ejemplo, eso me pareció lógico. No en vano, estaban protestando por el cierre de una fábrica ocupada que desempeñaba un papel en la cultura "alternativa" (no oficial, se entiende) muy relevante. Como decía uno de ellos, Albert Martínes "la cultura popular que se practica en La Hamsa es igual de valiosa que la cultura oficial que se ofrece en La Pedrera".
Puntualizo que fue una manifestación con respeto hacia el monumento y pacífica (aunque ver a dos tios colgados de la fachada me dolió en el corazoncito, pero suerte que lo hicieron con cuidado…)
Y, para colmo, en Sevilla ha habido un macrobotellón en una gasolinera. En una gasolinera!!
Por dios, la gente está loca, en serio. A veces me da vergüenza ser joven…

La masa es estupida, el individuo no lo es tanto, pero en el momento en el que se incorpora a la masa se vuelve imbecil e irracional.
Nosotros mismos, podemos ser muy listos uno a uno, pero si nos juntamos en masa, seguramente acabaremos haciendo alguna estupidez. No estoy justificando a los de los petardos (hay que ser imbecil para hacer una cosa así), simplemente trato de darle explicación a una completa irracionalidad.
Pues si todo esto pasa ahora a saber lo que se nos avecina con las nuevas generaciones, que anda un poco descarriadas…yo me considero en una de esas generaciones “malas” que llega, pero siempre hay excepciones digo, me parece muy muy estupida la manera de actuar de algunas jovenes/crios/niñatos…en fin algo de verguenza ajena si que se tiene en cuanto a cosas como estas que son bastante pateticas.
saludos
Dudo que las nuevas generaciones ni siquiera se planteen salir a la calle para nada que no sea beber o ir de fiesta. REspecto al Forat de la Vergonya…es una vergüenza que esté como esté, y sobre todo, es una vergüenza que el Ayuntamiento de barna encima, proponga soluciones inaceptables. He vivido 4 años en BArcelona, y el movimiento okupa es rico, cultural y activamente, pero acoge también a algún indeseable, que siempre acaba jodiendo las verdaderas propuestas. La propia idiosincrasia del movimiento impide que se “tomen soluciones” y siempre acaba la cosa como acaba. Eso sí, los medios tenemos en parte la culpa, porque acabamos siempre confundiendo la parte con el todo. Y ayer mismo, en mi propia televisión, aunque me esforcé por explicar lo que pasó el presentador decidió no explicar nada, y centrarse sólo en los “lanzagranadas”. En fin.
Yo tengo 23 años y me voy de fiesta, bebo y feliz de la vida. Pero desde luego no soy tan merluza de irme a una gasolinera a montarme la fiesta y creo que hay muchas más cosas por las que quejarse que los bares cierren más tarde, que no les dejen beber en la calle,…
), desgraciadamente.
El movimiento okupa hace mucho bien en los barrios, pero a veces no saben “usar” sus propias armas y se defienden atacando. Además, siempre están dos o tres dentro de él que se creen que es jauja y pueden hacer lo que quieran.
Los medios de comunicación son sensacionalistas y los periodistas la mayoría buscan el morbo (lo siento sí tú lo eres
En efecto soy morboso, pero solo en la intimidad
. Yo también bebo y salgo de fiesta, y no reniego de ello, ni quiero que se deje de hacer, lo que quería decir, es que me da la impresión de que la juventud que crece ahora (quiero decir la juventud que es bastante más joven que mi juventud) tiene bastante con lo que tiene y pocos lucharán por algo más. Es decir, cero inquietudes políticas. Es una impresión y espero estar equivocado. Estoy de acuerdo con lo del movimiento okupa, que es lo que quería decir antes. Por no andar replicando todo el rato. jeje.
“Es decir, cero inquietudes políticas. ”
En eso nos equivocamos todos, solo vemos aquella parte de la juventud con inquietudes y sueños cero, mientras que los demás, los que valen, son puteados y olvidados. Sólo salen en la tele, radio o periódico los que hacen el gamba por ahí o beben hasta desfallecer en gasolineras.
Pero los jóvenes que se lo curran día a día, que defienden sus ideas (sean cuales sean) son olvidados.
Y es muy triste, a mí me pone realmente enferma. Ayss este tema me crispa