No hay cosa que más me guste que se hagan actividades para incentivar el gusto por el arte desde pequeños..
Recuerdo que cuando era pequeña mi madre me llevaba al museo provincial, al Pilar, a diversas exposiciones. Recuerdo que algunas veces, en alguno de esos sitios, había talleres especializados para niños, para que comprendan los temas, las formas y el contenido de las obras. En definitiva, para ponerles en contacto con la obra de arte.
En ese aspecto, hace relativamente poco pude comprobar la labor que hacen ciertas personas que acometen este trabajo. Era una asociación que se llamaba Gozarte , aquí en mi ciudad. Realizaban visitas por los museos y monumentos. Yo vi la visita que hacían al museo del teatro romano.
Me quedé con una sonrisa tonta escuchando al chaval que lo explicaba, como una niña más. Los niños a mi alrededor estaban encantados, se les veía atentos, despiertos, escuchando lo que decía.
Desde luego, estas visitas tienes que llevarlas muy bien y debes tener tablas para superar ciertos apuros que los niños te hacen pasar. Sin embargo, creo que es el trabajo más satisfactorio que puede haber para una persona que le guste el arte: transmitir esa pasión.
Estas actividades también las realizan los grandes museos, como el Thyssen , el Prado , el Guggenheim, Reina Sofía.
En mi ciudad, Zaragoza, por ejemplo hay varios museos que hacen este recorrido infantil. Uno de los mejores era el que realizaba el museo Pablo Gargallo (una lástima que no lo conserve). Un amigo, que ha conservado una de las carpetas que te entregaban, me explicó que te daban caretas, hacías pasatiempos e incluso incluían un comic que explicaba la obra de Pablo Gargallo (os adjunto una hoja).
Es curioso como un niño no puede tener ni idea de historia, pero te sepa entender a la perfección una obra de arte. Y no hablemos del arte contemporáneo, porque nos ganan por goleada. Pero eso es otro tema…y se tratará en otro lugar..
