Museo ¿edificio o profesor?

Museo: institución dedicada a la adquisición, estudio y exposición de objetos de valor relacionados con la ciencia y el arte o de objetos culturalmente importantes para el desarrollo de los conocimientos humanos” 

Ésta sería la definición “oficial”, pero el museo tiene que ir más allá.  ¿Qué hay detrás de una exposición o de un museo? 

La exhibición ayuda al acercamiento del espectador a las obras de arte y es un instrumento de educación para el público.

Dependiendo de la presentación y del contenido de las colecciones en un museo, se podrá entender y enseñar al público.  Habrá entonces cierta manipulación para enseñar determinados aspectos. 

                Se deberá primero conocer al PÚBLICO al que se dirige el discurso (general, especialista,…) y también CONOCER LAS COLECCIONES.

En los años 80 se habla de diferentes públicos:

Público especializado,

Público culto (que tengan estudios universitarios o nivel intelectual alto),

Gran público (formación menor). 

Actualmente todos sabemos cuál es la división: los que suelen ir a museos y los que no han ido (es decir, público especializado y gran público). 

Con esto, se debate acerca de si hay que hacer dos tipos de exposiciones (dos públicos-dos exposiciones), pero se ha decidido hacer una sola exposición permanente con recursos didácticos para así saciar a los dos públicos.

Sin embargo, se deben usar todos los recursos didácticos para ayudar a entender al gran público. 

                El otro aspecto, el de conocer las colecciones,  servirá para conocer el discurso que queremos llevar en el museo.  Estará limitado por las colecciones que poseen y por la importancia que tenga el museo (no es lo mismo colecciones del museo de Zaragoza que el de Madrid), es decir, según la naturaleza del museo.

Los discursos se plantean de varias formas: museos generalistas cuentan historia del arte con las obras más importantes y los artistas más importantes; museos monográficos sería lógico dar un discurso de carrera artística y hacer hincapié en sus elementos importantes, que producen un cambio en su producción.

Normalmente se hace un discurso cronológico, mientras que algunas veces se usan otros (por temas, comparación de artistas,…).  Este discurso es lo primero que hay que pensar. 

Actualmente hay otras opciones, como pasa en el Artium de Vitoria, donde las exposiciones permanentes se cambian cada año, algo que acaba con monotonía y se pueden ver los depósitos.

Sin embargo, supondrá muchísimo trabajo, por lo que esta propuesta aún no está muy apoyada.  Además, los museos nacionales no se pueden permitir quitar sus obras fetiche (Meninas, Gioconda,…). 

                A la hora de colocar y organizar el discurso expositivo hay que tener en cuenta: 

ESPACIO.  Se definen ZONAS DE EXPOSICIÓN y el ITINERARIO de las visitas.  Sabemos que el público reacciona diferente dependiendo del lugar, algo que debemos conocer para organizar el espacio y evitar cansancio (si vemos todo el espacio estamos más tranquilos).

Hay que llevar orden y con líneas paralelas (más tranquilidad).

CIRCULACIÓN.  Se deben unir los espacios y nos ayudamos de referencias contrastadas, como por ejemplo que todo el mundo empieza a ver una exposición por la izquierda.

RITMO.  Es el equilibrio entre estímulos que hacen bueno el estado del público (contrastes, salas grandes y pequeñas) y que lo inciten a seguir.  Se consigue mediante una regulación de la luz, el color,…

LUZ.  Se usa como medio de comunicación y tiene que hacer que el objeto sea el protagonista (en los de dos dimensiones debe ser una luz homogénea) y no debe distorsionarlos.

COLOR.  Tiene que hacer protagonista al objeto y se puede manejar para crear ambientes.  Los colores más usados son los crudos, los grises y los blancos, es decir, los colores más usados serán los neutros, sinbrillo.

ESCENOGRAFÍA.  Será la forma de relacionar y dividir los objetos al disponerlos.  Las obras más emblemáticas deben estar separadas (para no dar tumultos) y para resaltarlas se puede usar la luz o el color (gran espacio en blanco a su alrededor, por ejemplo).

También hay que tener en cuenta el modo de disponerlos, porque el separarlos mucho da inquietud mientras que poco da agobio.  Para ayudarnos, hay recursos técnicos que se pueden usar, como que la mejor pieza no esté la última, luz para resaltar,…

Además, también se estudia cómo tienen que ir las obras.  Lo ideal sería a partir de 1.55 del suelo (altura media de los ojos) y a un metro de separación una obra de otra.

MOBILIARIO.  Se trata de vitrinas, pedestales,…todo debe ser modelado dependiendo del espacio que tenemos y tiene que ser flexible a él.  También tiene que estar en contraste con la gama cromática.

Por otro lado, también dan seguridad (vitrinas) y sirven para hacer de “intermediario” entre altura del techo y pequeño tamaño de algunos objetos.

TEXTOS.  Nos dan información que acompaña a la muestra, sin rivalizar con los objetos y sin que moleste al visitante.  Se debe adecuar al público generalista y hay dos tipos de texto: primarios (carteles breves al inicio de las salas) y secundarios (individualizados para cada obra).

Todos estos elementos son los que están detrás de una exposición.  Controlándolos están muchas personas que intentan que la estancia sea agradable, comprensible y que se disfrute de ella. 

La próxima vez que vayas a un museo, quizás lo veas de otra forma..

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