Miyazaki, el corazón del anime (cuarta parte)

Seguimos y finalizamos con el amigo Miyazaki.  Sigo reiterando para que no haya malentendidos que CUENTO EL FINAL DE LAS PELÍCULAS Y ELEMENTOS IMPORTANTES DE LA TRAMA, así que quien NO LO HAYA VISTO que se ABSTENGA DE SEGUIR LEYENDO.

La princesa Mononoke

Sinopsis
       
Se trata del periodo Muromachi, época de cambios tecnológicos y paisajísticos en Japón.  En el reino de los Emishi, Ahitaka, su príncipe, tiene que derribar un jabalí que ha sido maldecido.  Sin embargo, es infectado él también y tiene que hacer un viaje para encontrar el antídoto contra su veneno, con la única compañía de una extraña bola de acero que se encontró en el interior de la bestia. 

         Montado en su Yakul, una especie de ciervo grande, seguirá los pasos de la bestia maldita y se encontrará con unos aldeanos que están siendo atacados, por lo que les ayuda, descubriendo así que su maldición ha hecho que su fuerza aumente considerablemente y que el brazo parece tener vida propia.

Abrumado, habla con Jizo, uno de los aldeanos atacados, quien le explica que más allá de las montañas podría encontrar lo que busca ya que habitan animales como el descrito por el muchacho.  Por eso mismo se dirige hasta allí y se interna en una ciudad, construida en una montaña, donde lady Eboshi, la líder del pueblo, le recibe.               

           A la mañana siguiente el pueblo es atacado por una manada de lobos, capitaneados por Moro, el dios-lobo, que lleva a sus espaldas a San, una joven humana que creció con ellos y cuya condición humana desconoce.

En el transcurso de la batalla, Moro cae herida y Ashitaka se ve envuelto en su cura, por lo que conoce a la princesa Mononoke, San.

Sin embargo, su encuentro se interrumpe ya que Ashitaka ayuda a dos de los aldeanos que están heridos y, guiado por los kodama, llegan hasta el final del bosque, hasta la ciudad de Tataraba, donde tras una audiencia tensa con lady Eboshi se hace la noche. 

Esa misma noche San se prepara para atacar a lady Eboshi y consigue entrar en la ciudad, y tras una lucha, San cae herida y Ashitaka la recoge y la lleva fuera de la ciudad, a los bosques.

Cuando se recupera, intenta atacar al joven, pero se ruboriza al escuchar como él le dice que es muy bella.  Sin hacer caso a su demostración de amor, le conduce al estanque del Dios Ciervo, donde más tarde llegará la figura del Dios en su concepción nocturna para curarle las heridas del combate. 

Será el momento en el que la guerra de la naturaleza y de los seres humanos estará abierta, con los humanos buscando la muerte del Dios Ciervo, algo que consiguen justo en el momento en que el dios Ciervo se transforma a su forma de noche.  Un disparo certero en el cuello hace que su cabeza se separe de su cuerpo y que sea rápidamente recogida por los humanos.  

Mientras tanto, San y Ashitaka discuten acerca de la posibilidad de marcharse juntos, pero Ashitaka no consigue entrar en razón a San al explicarme que ella también es humana. 

Será esa misma noche, en Tataraba cuando ataquen San y Ashitaka junto con sus amigos los lobos, para recuperar la cabeza del Dios, el cual, al conseguir otra vez su miembro perdido, destruye Tataraba. 

En los créditos finales, se ve como se despiden San y Ashitaka, conscientes de que algún día volverán a verse. 

La película

         Con un presupuesto de veinte millones de dólares, La princesa Mononoke se convirtió en la película más cara de Japón, pero en contrapartida, fue el video más vendido y en cine pudo desbancar en recaudación a Titanic en su país. 

         La idea original que Miyazaki tenía en mente era la historia de una joven hija de un noble que la casan con un mononoke (una bestia-espíritu), pero que al final resulta enamorarse de ella, con un recuerdo a La Bella y la Bestia de Disney. 

El modelo primitivo se deshecho y quince años después se retomará, rescribiéndolo totalmente.  Ahora el mononoke será la misma chica y usa el modelo de niña-salvaje para ensalzar la idea de un periodo antiguo, más prehistórico. 

      Por último, aunque normalmente no se trata este tipo de cuestiones, sería un punto negativo a esta exposición el no comentar que el encargado de realizar la traducción de esta película es Neil Gaiman, guionista reconocido de comics como The Sandman.  Su trabajo fue el de adaptar los esquemas culturales japoneses a los americanos, para su mejor comprensión. 

Referencias a la historia

La acción se sitúa en la era Muromachi, donde aún la ciudad no se había capitalizado y quedaban leyendas que eran respetadas.  Era una época de dioses andantes, como bien se refleja en la cinta. 

Sin embargo, como hemos comentado antes, existe un primitivismo evidente en la estética y la forma de interactuar de los personajes.  Junto con la figura de la niña-salvaje, nos encontramos con que Ashitaka pertenece al pueblo Emishi, que existió en realidad y que habitó en el noreste desde los siglos VII al IX en la zona de Yamato.

Algunos autores hablan de la posibilidad de que los Emishi y los Ainu, los habitantes primitivos de la historia japonesa, son la misma etnia, pero el propio Miyazaki ha desmentido todo esto, diciendo que son totalmente diferentes. 

En contrapartida, San será la representante de una mujer de periodo Jomon, de la prehistoria japonesa.  Lo podemos ver en la clase de armas que usan e incluso en los atributos que San lleva: la máscara, el collar, el cuchillo de piedra. 

        Sin embargo, la historia no es algo que explica la acción, sino que más bien es el trasfondo de la narración.  Es decir, la época Muromachi se distingue para los occidentales por los samuráis y las geishas, pero Miyazaki no sucumbe a estereotipos y hace su propia historia de Japón. 

     Para acabar, tenemos que pararnos a analizar el propio nombre del poblado en el que transcurre la mayoría de la acción, el pueblo Tatara.  La propia palabra nos indica algo referente al fuelle, por lo que estaría ligada a la actividad que se realizaba en el poblado, ya que era una villa donde vivían de producir metal.

A la hora de hablar del poblado, también hay que destacar el uso de los Ishibiya en la película, ya que eran unas armas del siglo XVI que se exportaron de Portugal, aunque otros historiadores dicen que fueron los chinos los que la llevaron hasta Japón.

Mitología de la Princesa Mononoke

                Casi con toda seguridad es una de las películas de Miyazaki que mayores referencias tiene con la tradición religiosa japonesa, exceptuando quizás a El viaje de Chihiro.

En contrapartida, al igual que pasaba con Totoro, esta religiosidad aparente no es más que un marco para la acción, no hay ninguna moraleja en la narración que nos ofrece. 

         Desde el mismo título podemos observar ya esta gran influencia por la mitología ya que los mononokes eran una especie de espíritus vengadores, demonios.  Por eso, San se convertirá en la princesa de los seres vengadores, como le llaman en el pueblo. 

          Ya desde los primeros minutos podemos seguir viendo esta asimilación cultural, ya que en el poblado Emishi se encuentra la figura de la adivina, personaje principal en los poblados prehistóricos que tenía poderes que eran muy apreciados por los gobernantes.  Es ella la que induce a la aventura a Ashitaka, quien, en una prueba del abandono de su pueblo para siempre, corta su melena y cubre su rostro.  Es curioso destacar que esto en Occidente no se entendió, ya que no tenemos los mismos rasgos culturales que Oriente, donde el corte de pelo es algo drástico y dramático. 

Quizás es curioso comparar este caso con lo que sucedía a finales del siglo XIX-principios del XX con las mujeres que perdían su honra, a las cuales les cortaba el pelo.  Uno de los ejemplos lo vemos en la novela Mujercitas y en su película homónima. 

         Sin embargo, la mayor evidencia de esta asimilación será sin duda los personajes divinos.  Por un lado, los Kodamas, quienes en las leyendas japonesas son espíritus de la muerte y, aunque en la tradición también se relacionan con los bosques, aquí son como duendes de los bosques que ayudan a los visitantes.  Sin embargo, aunque Miyazaki bebió de las fuentes legendarias, la estética de los mismos, como si fueran bebes fantasmas, es propia del autor.

Incluso los propios kodamas podrían aludir a los kamis del shintoismo. 

Lo mismo sucede con el dios Deidarabochi (forma de noche), al cual por ejemplo en una leyenda se dice que hizo el monte Fuji; o el dios Shishi (forma de día), que se basa en el llamado Dios de la montaña.

Técnica

     Es fundamental expresar que supone una revolución para el modo de producción y realización del estudio Ghibli.

Con anterioridad, como hemos explicado, el uso de los ordenadores se limitaba a efectos puntuales, pero será a partir de La Princesa Mononoke cuando se produce una generalización del uso digital. 

El propio Miyazaki supervisó todo el proceso de unión entre el modo tradicional de animación, el cual no querían perder, y el nuevo software.  Al no quedar satisfecho con los primeros resultados, contactaron con Microsoft para poder solucionar sus problemas y llegaron a la  conclusión del uso de un software llamado CGI (Computer-Generated Imagery).

Sin embargo, aunque la gran innovación sería el uso de este nuevo sistema, también se aplicaron otras novedades como son:
 

-          Imágenes renderizadas en 3D.

-          Sistema para la aplicación de transformaciones de un objeto que se convierte en otro

-          Composición digital

-          Coloreo digital.

 

Con ellas, prácticamente en su totalidad La Princesa Mononoke usa el arte digital, pero sin perder el modo tradicional de realización. 

Un caso particular…

            Así es como podríamos llamar a La Princesa Mononoke, ya que se diferencia en bastantes puntos con los anteriores y posteriores largometrajes. 

Uno de los puntos en los que cambia sería en que aquí la brutalidad es más evidente, es decir, hay más escenas sangrientas de lo que estamos acostumbrados a ver en una película para niños. 

Por esto mismo, corrían rumores de que Disney había cortado varias escenas violentas de la película, pero sin embargo ha sido siempre negado por Tokuma, la distribuidora de las películas de Ghibli.

Incluso otro rumor mucho más jocoso corrían por los foros especializadas, que era que el propio Miyazaki había incluido las violentas escenas para enfadar a los productores de Disney. 

Un segundo punto de inflexión sería que es la primera vez que no incluye una escena de vuelo, que tanto apasiona al autor, y que en todas sus películas usa. 

                En tercer lugar, la comicidad deja paso a un tema mucho más serio, tratado desde un punto de vista objetivo para no caer en la visión parcial de la narración. 

                Con todos estos puntos, y unido a la nueva técnica empleada, hace que La princesa Mononoke sea una de las películas más cuidadas y personales del estudio Ghibli. 

El viaje de Chihiro (Spirit Away)

Sinopsis

                Nos narra la mudanza de la familia Ogino a su nueva casa, dejando atrás todo lo que conocían, cosa que a la pequeña de la familia, Chihiro, no parece agradarle.  Durante el viaje, el padre decide tomar un atajo pero solo consiguen perderse y acaban apareciendo frente a un antiguo edificio que les impide el paso en el vehículo.

Armados de una gran curiosidad, los padres de la pequeña bajan del coche e investigan en el interior del edificio, que parece ser un túnel que da paso a una pradera llena de puestos de comida.  Sin hacer caso a las advertencias miedosas de su hija, se sientan en el aparentemente desierto mercado y se ponen a comer todo lo que allí encuentran.

Chihiro, asustada, recorre el mercado investigando hasta que se encuentra con un joven.  Temblorosa, vuelve corriendo hacia sus padres para decirles que se vayan, pero éstos se han convertido en cerdos y ella se da cuenta en ese momento que se está volviendo invisible.

Dentro de su asombro, se vuelve a encontrar con el joven, que le ofrece su ayuda y le ayuda a cruzar el puente que va hacia una construcción, que según su explicación parece ser una casa de baño.  Le dice que tiene que mantener la respiración porque así no la verán, pero no puede hacerlo y le descubren, teniendo que esconderse en los jardines adyacentes. 

Después de eso, el joven le dice que busque a Kamaji y que le pide trabajo, así se podrá quedar, pero cuando lo encuentra él se niega, diciendo que a quien tiene que pedir trabajo es a la dueña de los baños, Yubaba.  Por eso sube al piso de arriba, teniendo cuidado de que no la descubran, para hablar con ella.

Yubaba le explica que sus padres se han convertido en cerdos por comer los alimentos de los dioses que van al baño a calmarse.  Chihiro le ruega por un trabajo y, tras acabar con la paciencia de la señora, firma un contrato de trabajo que incluye una nueva forma de llamarla.  Desde ese momento se llamará Sen.

Lin, una de las empleadas de los baños, le enseñará sus ropas y su nuevo trabajo, y después Sen se encontrará con el joven que le ayudó, cuyo nombre dice ser Haku, y que le explica donde están sus padres.

Esa misma tarde, tras pasar gran parte de la misma limpiando los suelos de los baños, Sen descubre a una figura de cuerpo negro y máscara blanca que se encuentra fuera del edificio, mojándose con el agua de lluvia, por lo que Sen le deja la puerta abierta para que entre.

Inmediatamente después Lin le pedirá que le ayude a limpiar el gran baño, pero son interrumpidas por la llegada de un “dios pestilente” que viene a bañarse en ese mismo lugar.  Rápidamente, Lin le dice a Sen que prepare un baño de hierbas, pero las prisas del dios pestilente hace que ella se vea envuelta en dos baños y sea ella quien se de cuenta de la verdadera identidad del personaje.  Con gran valor, ayuda a despojarse de algo que está clavado a su costado, para descubrir que lo que realmente les ha visitado es el dios de los ríos, que por la contaminación y los desechos estaba mugriento.  Agradecido, el dios río  le deja un trozo de tarta de hierbas como recompensa.

Mientras todo el mundo se regocijaba de la hazaña, en una parte del edificio uno de los empleados con forma de rana, andando por la zona, encuentra unos granos de oro que le conducen a una sala, donde se encuentra la figura enigmática de cuerpo negro y careta blanca que había dejado entrar Sen.  Esta enigmática figura le ofrece cantidades de oro que brotan de sus manos, algo que emociona a la rana, para inmediatamente después devorarla.

Al día siguiente, Sen se despierta sola en la habitación y baja las escaleras para entrar en el salón principal.  Allí se encuentra a todos los empleados de los baños dando de comer cantidades descomunales de alimentos a la figura misteriosa.

Sorprendida por la situación, pregunta a Lin donde se encuentra Haku, pero su mentora le hace caso omiso y se preocupa solo por el oro que el ser les brinda. 

Corriendo, Sen se da cuenta que en el exterior, un dragón blanco llega malherido a la ventana de Yubaba, y que unos extraños pájaros de papel le atacan con furia.  En ese momento se da cuenta de que el dragón es Haku y asciende por la fachada del edificio hasta la habitación de las empleadas, donde el dragón se ha refugiado.  Sin embargo, a su llegada, el dragón desaparece de nuevo, ascendiendo por los cielos hacia las habitaciones de Yubaba, por lo que Sen le sigue.  Tras intentar llegar arriba por el ascensor, se encuentra cara a cara con el ser enigmático, que le ofrece oro, algo que ella rechaza y hace entristecer al ser, que aprovecha para comerse a dos empleados, causando el pánico en los baños.

Mientras, Sen consigue subir por la fachada hasta Yubaba, quien parece ocupada con su nuevo y no deseado invitado, un Sin-rostro.  Para encargarse de la pequeña llama a sus guardias, que la llevan hasta una habitación rodeada de almohadas donde se encuentra el hijo de Yubaba, Bou, que es de tamaño descomunal.  El niño pretende que Sen sea su nuevo juguete, algo que no acepta ella y para enfadarle le enseña sus manos llenas de sangre de Haku.  Asustado, el niño rompe a llorar y patalear, dejando libre a la niña, que corre para ayudar a Haku, el cual está siendo empujado por las cabezas-guardias de Yubaba.  Pero el niño va detrás de ella y le incrimina por qué no quiere jugar con él.

En ese momento, llega la imagen de una mujer exactamente igual a Yubaba que convierte al pequeño en un hámster y a las dos cabezas en el hijo de Yubaba, mientras que al pájaro de la dueña de los baños le convierte en una pequeña mosca.

La nueva Yubaba se presenta como la hermana gemela de ésta, Zeniba, que buscaba a Haku porque le había robado una gema muy valiosa.  En ese momento, Haku-dragón se revuelve y se desliza hacia una trampilla que le lleva hasta el lugar donde Kamaji calienta el fuego.  Cuando llega junto a él, Sen le da de comer la pieza que le había regalado el dios de los ríos y Haku expulsa de su boca la gema de Zeniba.

Consciente de lo que está sucediendo, Sen decide devolver la gema a su dueña para que así le perdone la vida a Haku, por lo que emprende un viaje hasta la casa de la mujer, acompañada del hámster-Bou, la mosca-pájaro y el Sin-Rostro.

Cuando llegan a la cabaña de Zeniba, ella les espera y les agradece que hayan traído su piedra tan querida.  Juntos pasarán la noche, teniendo tiempo de hablar de historias acerca de Haku y Yubaba, mientras sus extraños amigos tejen un bolso, que luego le regalaran para que le de buena suerte.

Después de la charla se dan cuenta de que Haku-dragón se encuentra en la puerta, totalmente recuperado y esperándoles, así que Sen y sus amigos se marchan con él, mientras que Zeniba pide al Sin-Rostro que se quede con ella para ayudarle.

Chihiro, tras recordar su propio nombre, se acuerda de una historia que le contaba su madre acerca de un río, algo que hace despertar a Haku de su letargo y acordarse de su propio nombre.  Felices por su nuevo descubrimiento, llegan a los baños donde Yubaba y todos los empleados les esperan.  Yubaba le da la oportunidad de marcharse con sus padres si consigue descubrir quienes son ellos entre un montón de cerdos iguales, pero Chihiro le increpa que no están allí sus padres.

Sorprendida y derrotada, Yubaba no puede hacer nada y deja que Chihiro se marche, no sin antes despedirse de su querido Haku, el cual le promete que se volverán a ver y le escolta hasta la salida, donde tras pasar el túnel le esperan sus padres para ir a su nueva casa.

La idea original

                Como sucede en casi todas las películas del cine, existió un proyecto inicial rechazado por la productora.  El señor Miyazaki tenía como punto de referencia un libro de Sachiko Kashiwaba llamado “Kirino Mukouno fushigina Machi” (Un pueblo misterioso más allá de la niebla), de1980.  Al ser denostado, rápidamente presentó un segundo ensayo llamado “Rin y el pintor de chimeneas”, que nuevamente fue rechazado.

Sin embargo, en su tercer intento logró el éxito, al hacer versión de “Rin y el pintor de chimeneas” añadiendo más personajes.  Curiosamente, dos personajes malvados que introdujo eran una caricatura de su productor y de él mismo.

                Sin embargo, desde el principio quiso situarla cronológicamente en el Japón actual, como se puede deducir con los vestidos que llevan y con el coche que usan.  La razón principal por lo que lo hace es que para él en la actualidad se están perdiendo los principios de honor y respeto al pasado que en épocas anteriores se habían alentado.  Por eso mismo, aquí hace que la palabra sea honor, tenga que ser respetada por encima de todo, como si fuera un poder absoluto.

Según él mismo dice en una entrevista, “los niños están perdiendo las raíces, seducidos por la tecnología y las baratijas electrónicas”.  Con esto lo que nos evidencia es que quiere mostrar a los niños que la fuerza de la imaginación es mucho más potente que cualquier videojuego moderno y que las tradiciones japonesas son de una gran riqueza.

En esta línea de recuperación del pasado, en el mundo de los espíritus tomó como referencia el Museo Edo de Tokio, donde hay reconstrucciones de edificios de la época Meiji y Taisho.

El resultado sería una tipología constructiva que enlaza los elementos del Oeste (como se ve por ejemplo en la forma de vestir de Yubaba) y de la época Meiji o Taisho.

¿Qué nos quiere decir con El viaje de Chihiro?

                En numerosas entrevistas Hayao Miyazaki ha expresado su deseo de realizar una película para niñas de diez años, ya que con anterioridad había realizado películas para niñas más pequeñas (con Mi vecino Totoro) o más mayores (con La princesa Mononoke o Nicky la aprendiza de bruja).  Será por eso por lo que decide hacer que la protagonista tenga esa edad.

                Quería con ello expresar los problemas que atraviesan las niñas de su edad y cómo se enfrentan a sus situaciones, como hace Chihiro.  Será como un camino hacia la pubertad, que en la película se nos muestra con la aceptación por parte de la niña de la nueva vida que le depara su traslado de casa.

                Quizás algo que ayuda a este acercamiento a la etapa juvenil que pretende sea el modo de tratar al personaje.  Además de presentarnos la acción desde el punto de vista de Sen, también podemos observar que su forma de actuar varía según pasa el tiempo Así, al principio encontramos una niña débil y torpe, que no sabe bajar las escaleras que le van a llevar a Kamaji.  Más tarde, podremos ver que ese carácter infantil deja paso a una responsabilidad y creencia en sí misma, como refleja al atravesar la tubería para llegar a Haku en las habitaciones de Yubaba.

                En otro orden de cosas, es necesario advertir que quizás sea la mejor forma de entender la filosofía que encierra la animación de Miyazaki.  Si nos damos cuenta, el mundo donde ingresa Sen es un mundo en el que el lenguaje cobra gran importancia.  Esto se explica en las escenas en que Yubaba no puede negarle el trabajo porque Sen se lo exige; o como Chihiro se olvida de su nombre porque es Yubaba quien se lo dice.

Además de la palabra, se pone énfasis en la importancia de la historia, del pasado de cada uno, porque si olvidamos nuestro pasado no tenemos futuro, sería la “moraleja” de la película.

                Como punto final, decir que el tema de los baños es algo de la biografía del propio Miyazaki, ya que él mismo ha afirmado que solía ir cuando era más joven y le parecían un misterio.  Por eso, le pareció curioso el tomar como principal esquema el baño para dioses.

Rasgos llamativos

                Quizás es la película en la que la artillería Miyazaki esté en plena potencia, es decir, es aquí donde vemos más número de personajes creados por el propio autor, incluso recuperando viejos conocidos como son los duendes del polvo, que en este caso ayudan a Kamaji en la caldera.

                Hay dos personajes que deberíamos resaltar: el Sin-Rostro y Yubaba.  El primero de ellos, que en japonés se denomina “Kaonashi”, que literalmente significa No-Rostro, es un personaje de invención propia cuya máscara tiene influencia de las que se usaban para el teatro Noh.

Es el personaje que más nos acerca a la filosofía que quiere impregnar en la película.  Será un ser que no es malvado, sino que la codicia de la gente le hace comportarse con maldad, provocando en el espectador un cierto cariño y ternura. 

La otra protagonista sería Yubaba, quien sería como la “villana” de la película, pero que humaniza sobremanera al representarla como una madre soltera que tiene que cuidar a su niño y a su negocio de baños.  Por eso no sería la “mala” convencional de las películas, queriendo mostrarnos que no hay malos ni buenos en la película, sino que cada uno lucha por su forma de vivir.

Esto lo podemos entender una vez vista en su totalidad la película, ya que no existe un final trágico de enfrentamiento con resultado de muerte del villano, como suele ser habitual en las películas de aventura.  No se trata de una lucha entre el bien y el mal, como vimos en La princesa Mononoke, sino que es la lucha personal de una niña en busca de sí misma.

                Independientemente de estos dos, encontramos numerosos personajes venidos de la imaginación de su creador: los pájaros de papel que atacan a Haku, los guardianes cabeza, el niño descomunal de Yubaba o incluso los personajes que están empleados en los baños.

Mitología y religión

                Es curioso advertir que aunque se trata de una película en la que el tema central se desarrolle en unos baños para dioses, no encontramos referencias concretas a ninguno de ellos.  Bien es cierto que en entrevistas recientes ha confirmado que usó como referencia la ceremonia sintoísta llamada Kasuga.

Según comenta, “Actualmente los dioses japoneses no tienen ninguna imagen.  Están en las rocas, en los pilares, o en los árboles.  Pero necesitan una forma para ir a la casa de baños”.  Es por ello por lo que los representa según su imaginación.  E incluso nos hace un guiño con sus películas anteriores al incluir entre ellos a Totoro.

                Por otra parte, también las demás figuras tienen carácter mitológico.  Por ejemplo Haku, que se transforma en un típico dragón de las leyendas japonesas.

(THE END :D .  "El castillo ambulante" la dejo para más adelante, ya que ahora no tengo mucha información..) 

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One Response to Miyazaki, el corazón del anime (cuarta parte)

  1. ana bianca says:

    felicitaciones por las peliculas son bien chvrs lo maximo

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