Miyazaki, el corazón del anime (segunda parte)

Filmografía

Aunque su trabajo englobe también el manga, los anuncios de televisión y hasta los videoclips, hemos querido indagar más aún en los aspectos más destacados de sus largometrajes.  Esto es porque en ellos son donde nos podemos encontrar los rasgos más significativos para analizar la figura de Miyazaki y su influencia de la tradición.

Por esto mismo, haremos un desglose de las diferentes películas, argumentando su sinopsis (ATENCIÓN a quien no las haya visto, cuento el final!!), sus rasgos más llamativos y su importancia en el mundo cinematográfico, así como los aspectos de la cultura y religiosidad japonesa que caben destacar en cada una.

Nausicaä del Valle de los Vientos

Sinopsis

                En un mundo desolado por la guerra, insectos y plantas mutantes destruyen cuanto hay a su paso, mientras Nausicaä vuela entre los escombros de lo que antes era un valle habitado.  En su camino, encuentra a una de las criaturas que está atacando a Yupa, su tío.  Consigue que la bestia se retire y les permite hablar con tranquiliadad a Yupa y Nausicaa.  Él le regala a ella una pequeña mascota, que llama Teto, y juntos se van al Valle de los Vientos, único lugar que queda libre de la polución gracias al agua y al aire.

                A su llegada, Yupa va a hablar con el rey y la anciana más sabia para decirles que el valle está cada vez más infectado.  Ella le cuenta la leyenda acerca de un salvador que vendrá para llevar la paz y el aire limpio a la tierra.  Sin embargo, una batalla cercana les sorprende.  Se trata de una nave de los Tolmekian, que choca contra el suelo.

Nausicaä corre en su ayuda y encuentra a una chica, Tastel, princesa de Pejite, que está en el suelo y presencia su muerte.  Sin embargo, pronto se dará cuenta de que uno de los insectos que ha atacado la nave, un Ohmu, sigue vivo y le orienta hacia el bosque donde habitan los demás.

                Al día siguiente, el pueblo es sorprendido por la noticia de que los Tolmekian habían robado el “feto” dormido de un Gran Guerrero, que habitaban mucho antes de la guerra, a los Pejite y lo llevaban en su nave.  Querían despertarlo para acabar así con los insectos mutados.

Pronto los guerreros de Tolmekian tomarán la ciudad, llegando en más naves, para recuperar lo que les robaron a los Pejite y colonizando el Valle de los vientos.  La princesa de la nación tomará como rehén a Nausicaä y matará a su padre, por lo que el pueblo quedará sometido ante su fuerza. 

Deciden llevar a la princesa del Valle de los Vientos y su pequeña Corte a Pejite en una de sus naves, sin embargo en el camino una nave les atacará en venganza por la muerte de su princesa.  Nausicaä, armada de valor, logrará escaparse y protegerá a su “Corte”, huyendo hacia el bosque infectado.

Durante su estancia en el bosque, se produce un encuentro con los Ohmus, y tiene un flashback de su niñez, cuando intentó salvar a un bebé ohmu que querían aniquilar. 

Mientras, el piloto de la nave pejite, que también ha colisionado en el bosque, se encuentra asediado por los bichos que le atacan, por lo que decide saltar al vacío para intentar huir.  En ese momento, Nausicaä, que se encontraba en ese momento sobrevolando la zona, le recoge en el aire y logra salvarlo, yendo los dos a parar una zona de arenas movedizas, que les arrastra hacia un nivel inferior del bosque.

Ante su sorpresa, es un territorio limpio de polución, donde los árboles han logrado que se mantenga intacto y el agua fluye con normalidad.  En ese momento comprenden que lo que hacen los insectos es proteger a los árboles.

Por su descubrimiento, irán a Pejite para explicárselo a sus reyes, pero a su llegada se dan cuenta de que la guerra es inminente, y que son los tolmekian quienes pretenden hacer una batalla contra los ohmus.  Son conducidos a una nave para regresar al Valle de los Vientos, tomando a Nausicaä como rehén.

En su cautiverio en la nave, sola y desolada, ella es visitada por la madre de la princesa que vio morir, y agradeciendo su comportamiento con su hija, le brinda la libertad.  Ella no lo pensará dos veces y logrará huir, mientras que una nave Tolmekian logra asediarlos.

Logra volar hacia la libertad y, gracias a la ayuda de Mito, su ayudante, llegará hasta las fronteras del Valle de los Vientos.  Pero ya parece ser tarde, un ejército de Ohmus se dirige enfurecido hacia el valle.  Nausicaä se da cuenta de que la razón de su enfado es que los Tolmekian han capturado a un bebe ohmu de una forma cruel para usarlo como cebo para su guerra. 

Armada de valor, recupera al bebe y se dirige a intentar calmarlos, devolviéndose.  Por eso, se pone enfrente del ejército con él y les dice que no hagan daño a su gente, que le devolverán el niño.   Sin embargo, su rabia les ciega y la arrollan sin piedad.

Mientras esto ocurre, el Gran Guerrero es despertado e intenta aniquiliar a los ohmus, pero su fuerza no es tan poderosa como antaño y muere sin poder acabar con su tarea. 

El pueblo y los Tolmekian, presentes en la escena, huyen de pavor al ver que su único comodín se derrumba en la arena.  Protegiéndose donde pueden, se darán cuenta de que los ohmus han parado en su comitiva y que hay un claro entre la muchedumbre, donde se encuentra el bebe ohmu y Nausicaa muerta.

Es en ese momento cuando los insectos gigantes toman a la chica y, como en la leyenda que contaba Obaba, la abuela, ella baja de una pradera dorada vestida de ropa azul para llevar la paz a la tierra.  Nausicaa revive gracias a la ayuda de los ohmus.

Entendiendo lo que sucede, los Tolmekian regresarán a su tierra mientras los ohmus vuelven sigilosamente a su hogar.  El pueblo del Valle de los Vientos reconocerá que la violencia no implica paz y empezarán a reconstruir su territorio, plantando árboles y construyendo más molinos de viento para salvaguardar su mundo.

El castillo en el cielo

Sinopsis

                Durante el arresto de Sheeta, el avión donde se encontraba es atacado por piratas que van tras ella.  En un ataque de desesperación, se aferra a la superficie exterior del avión para intentar escapar de sus captores, pero resbala y se precipita hacia el vacío. 

                Mientras, Pazu hace una parada en su trabajo en la mina para ir a comer algo, y a su vuelta ve como algo azul cae en el cielo.  Su sorpresa es mayúscula cuando se da cuenta de que es una chica que lleva un collar azul resplandeciente, y que baja con cuidado para depositarse en sus brazos.

                Ella, aún inconsciente, es trasladada por Pazu a su casa y a la mañana siguiente se despierta.  Él le cuenta que está construyendo un avión para visitar Laputa, la ciudad que su padre antes de morir le dijo que existía y que todo el mundo dice que es una leyenda.

Pazu le explica lo acontecido la noche anterior e intentan recuperar los poderes que le dio el collar, pero fracasan.  Sheeta recuerda que le persiguen, por lo que se debe marchar, pero Pazu quiere ir con ella.

En su huida, sus perseguidores destruyen parte de las vías donde iba el tren, por lo que Pazu y Sheeta caen.  Una vez más, será el collar el que les ayude y ambos flotarán en el aire, hasta llegar a las minas.

Una vez allí se encuentran a Pom, que vive en las cavernas, quien le dice que el cristal que lleva es un mineral que posee poderes mágicos, por lo que los piratas y el gobierno la persiguen para encontrarlo.

                Cuando iban a salir de las minas, son atacados por gente del gobierno, los cuales les llevan a la capital y los encierran en distintas salas.  Hacen un pacto con Sheeta, si ella colabora él saldrá libre, así que ella acepta.  Pazu, confundido y enrabietado, es liberado.

Mientras, Mushka, el hombre del gobierno, le exige que despierte al robot gigante que se encuentra con ellos para así  poder localizar la ciudad de Laputa.  Gracias a esto, el gobierno se haría con su poder. 

Por su parte, Pazu aceptará la oferta de Dola, el pirata, para rescatar a la chica y encontrar el tesoro de la ciudad de Laputa.  Cuando llegan, el robot ya ha sido despertado y los hombres del gobierno preparan un avión para ir a Laputa.  Comenzará la persecución.

                Durante su largo viaje, encuentran en los piratas una familia y lograrán trabar una bonita amistad.  A la llegada a Laputa, ven que es un lugar idílico, guardado por varios robots gigantes que parecen no ser agresivos.  Sin embargo, los hombres del gobierno los capturan y cogen a Sheeta para que despierte a los robots y los arme.

Desesperados ante la situación, deciden lanzar el hechizo que una vez le enseñó la enfermera que le había cuidado de pequeña.  Conscientes de que acabará con sus vidas, lo lanzan juntos y ven como la ciudad se retuerce ante sus ojos, mientras que los robots guardianes caen a la tierra.  La ciudad, se queda desierta y sus jardines comienzan a crecer en ritmo descontrolable.

Mientras, los hombres del gobierno han desaparecido y los piratas, de corazón más sincero, permanecen con Pazu y Sheeta. 

En los créditos, vemos como ambos deciden vivir una vida más apacible, mientras sus amigos piratas se marchan volando.

La película

                Se trata de la primera película de los estudios, aunque con el “estilo Ghibli” propiamente dicho será la anteriormente expuesta, Nausicaä.

Al principio, Miyazaki quería hacer una película que tratara de un tesoro volador, tema tomado de Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift.  Sin embargo, este primer esquema será luego descartado.  Hará una película de aventuras, en la línea de la ciencia ficción, ya que data la acción en una sociedad muy avanzada.

                Miyazaki tomó probablemente el nombre de Laputa, tan mal sonante en español que lo eliminaron del título original, de los relatos de Platón.  Nos hablaba de “Laputatilis”, ciudad muy avanzada en el campo de la tecnología, que fue abandonada por sus habitantes cuando un desastre los azotó.

                Con ella, quería implantar la diferencia entre lo real y lo imaginario, un lugar de paz y lleno de magia.  El autor, sin dejarse llevar por un mensaje moralista, lo que quiere es hacernos ver al espectador que la tecnología no solo sirve para la destrucción, sino que puede ser un juego.  Es así como lo ve Pazu y Sheeta, que dentro de su ignorancia, piensan sobre la implicación de sus actos.

                Sin embargo, a diferencia de otras de sus películas, en ésta no incluye personajes “extraños” de su propia creación, como veremos en La princesa Mononoke o El viaje de Chihiro.  Bien es cierto que el diseño de los robots son suyos (tomados de los robots que diseñó para unos de los capítulos de Lupin III), al igual que los aviones y sistemas volantes que emplean los personajes. 

                Llegados a este punto es interesante observar cómo una vez más Miyazaki nos propone unos personajes que vuelan.  Es un rasgo en común con todas sus películas, excepto La princesa Mononoke, que es fruto de su amor por los aviones que tiene desde que era un niño.

Inspiración

                Citadas sus influencias de Los viajes de Gulliver y de Platón, también hay que referirnos a su documentación inicial antes de realizar la película.  Sabemos que en sus numerosos viajes a Europa visitó Gales, algo que se refleja en el tipo de poblado minero en el que vive Pazu; y también que un amigo suyo le prestó un libro, llamado “Land of Our Fathers” que le impactó.

                Por otra parte, para el diseño de la ciudad en el aire, tomó como modelos a Alan Lee en sus dibujos de El señor de los anillos, Pieter Bruegel en su La Torre de Babel o Fritz Lang en su Metrópolis.  Incluso, más en detalle, se podrían ver relación con las perspectivas imposibles de Escher o con la película “El planeta prohibido”.

Mi vecino Totoro

Sinopsis

Inspirada en el mundo tradicional, trata sobre la mudanza de la familia Kusakabe a su nueva casa, mientras que la madre de la familia está enferma de tuberculosis en un hospital.  A la llegada a la nueva vivienda, descubren que la misma está vieja y que está habitada por unos seres, los duendes del polvo, que ante su inesperada llegada parecen estar incómodos.

Durante la investigación de la vivienda, suben al ático, donde Mei encuentra más duendes del polvo, que la asustan al salir despedidos todos ellos de una de las ranuras de la pared.  Asustada, corre escaleras abajo para tomarse con Nanny, la anciana vecina suya que les viene a dar la bienvenida y les explica qué son esos seres.

Esa misma mañana irán a visitar a su madre al hospital y, excitadas, le explican sus nuevos vecinos. 

Al día siguiente, en el descubrimiento paulatino de la casa, la pequeña de la familia, Mei, descubre a unos seres extraños a sus ojos que parecen vivir en el bosque colindante.  Persiguiéndolos, la niña descubre su escondite, en el tronco de un árbol, donde habita, además de los pequeños seres, uno de tamaño descomunal.

Ante su sorpresa, había descubierto a los Totoros, espíritus de la naturaleza que residen en el bosque cercano, llamado Tsukamori, y que solo son accesibles a los niños de corazón más inocente. 

Mei, cansada por los acontecimientos, se duerme en su regazo. 

Cuando se hace de día, Satsuke tiene que ir al colegio y se tiene que llevar a su hermana pequeña, que no se quiere quedar con la anciana Nanny y su padre tiene que ir a la universidad, ya que es profesor de arqueología en la Universidad de Tokyo.  Cuando salen del colegio, la lluvia arrecia fuerte y se tienen que quedar al abrigo de un santuario en el camino, que es el santuario del dios Jizo, el protector de los viajeros.

Sin embargo, será Kanta, nieto de Nanny, quien les ayude brindándoles su paraguas, que más tarde le devolverán. 

Por la tarde, Mei y Satsuke se disponen a esperar a su padre en la parada de autobús, cuando ocurre una de las escenas más emblemáticas de la película, cuando se presenta el gran Totoro, que parece divertirse con el agua que cae.  Las niñas, sorprendidas, ven acercarse un autobús y pensando que era el de su padre, se empiezan a inquietar, mas lo que se aproxima es el Gatobus, el autobús que espera Totoro, el cual para despedirse les da una bolsita de semillas.

Será esa misma noche, ya en casa, cuando las niñas se lo expliquen a su padre y escriban a su madre.  Una vez plantadas las semillas en el campo circundante, serán los Totoros las que lo visiten con su danza ritual de crecimiento, a la cual se unen las pequeñas en un a modo de ensoñación. 

El día siguiente comienza con la noticia de que su madre ha tenido una recaída, por lo que Satsuke parece preocupada y Mei decide ir al hospital para regalar una mazorca de maíz a su madre, para que se recupere.  Sin embargo, se pierde por el camino y será Satsuke, con la ayuda de los Totoros y del Gatobus quien vaya a por ella. 

Después de una búsqueda infructuosa, la encuentran sentada al lado de unas estatuas de Jizo y juntas se montan en el Gatobus para ir al hospital, donde desde la ventana ven como su madre se encuentra bien y su padre le acompaña.

¿Por qué Mi vecino Totoro?         

Totoro es una de las primeras películas de Miyazaki en las que podemos ver claramente su gusto por el optimismo, la alegría de vivir y el culto a la naturaleza que tanto profesa en sus películas. 

El propio dibujante siempre ha expresado que era una película que tenía en mente desde hacia mucho tiempo, pero que al principio hubo problemas con los productores, que no veían salida comercial a una película de dos niñas que encuentran a un gigante conejo en el bosque.  Además, en esos mismos años se estaba realizando la Tumba de las luciérnagas de Takahata, que versaba de un tema también parecido, aunque de un modo mucho más pesimista. 

               Hay que destacar que el personaje de Totoro no proviene de ninguna leyenda japonesa, sino que es invención del propio Miyazaki, en contra de lo que sucede con el Gatobus, que como veremos posteriormente toma influencias de Lewis Carrol.

Además de todo esto, Miyazaki tomó el tema del libro “The Acorns and the Wildcats”, de Kenji Miyazawa. 

                Lo que quería hacer desde un principio era la historia de una niña, pero la cambio poco después para incluir una segunda protagonista y la relación de parentesco entre ellas.

Es curioso como la contextualiza en un tiempo, los años 50, en los que aún Japón no se había consumido por el capitalismo y donde aún existían zonas de granjas, no había televisión y lo único que quedaba a los niños era su imaginación.

Por otra parte, con esta película se refleja su gusto por romper con el enfrentamiento tradicional entre audiencia adulta y audiencia infantil, ya que es una película con el encanto suficiente como para atraer a niños, pero también con la audacia para encandilar a los adultos. 

                Con esta película inaugura las películas “para que los niños crezcan bien”.  Es decir, él mismo es padre de dos niños, por lo que hace películas para que sus propios hijos y los de los demás, crezcan optimistas y con el respeto a la naturaleza que se hace necesario en estos momentos. 

Es un canto a la vida pastoral, una especia de Arcadia feliz, donde los niños no han perdido la ilusión y la magia existe, donde la naturaleza es bondadosa y tranquila.  También podría llegar a hacer alusión al tema del “amigo invisible” de los niños, los que ellos solo ven con su bondad, algo que se puede apreciar perfectamente en el título español e inglés (My Neighboor Totoro), que está en relación con esa idea del amigo, del ser que vive a nuestro lado próximo a nosotros. 

Incluso la propia palabra Totoro, con la cual Mei los bautiza, viene de la palabra japonesa “totoru”, que significa troll, entroncando con el carácter infantil del mismo.  Además, es curioso cómo en los créditos del final, podemos ver como su madre les lee un cuento en el que aparece Totoro como troll, que se llama “Three Mountain Goats “.

Elementos que le influenciaron

                Es más que evidente que siendo una película de Japón, las tradiciones culturales y religiosas de ese país están más que patentes en sus animaciones.  Sin embargo, él mismo siempre ha expresado que no quería hacer una película que contenga un sentimiento religioso o una “moraleja”.  Es decir, usa la religiosidad popular como un marco para su acción, pero no tiene una finalidad especial en ella.  Por poner un ejemplo, cuando Mei se pierde en los campos se sienta en una piedra al lado de estatuas de Jizo, que es el protector de los niños y los viajeros, por lo que la audiencia japonesa sabe que va a estar bien. 

Lo mismo sucede cuando al volver del colegio llueve con fuerza, por lo que se tienen que resguardar en un santuario.  Este tipo de santuarios es frecuente encontrarlos a los lados de la carretera y serán santuarios del dios Jizo, protector de los niños, los viajeros y los transeúntes perdidos. 

Un segundo ejemplo podría ser cuando entran por primera vez a su casa, que nada más abrir la puerta gritan para que los malos espíritus se vayan, algo que a los occidentales cuando lo vemos nos puede resultar cómico, pero que para los japoneses es algo perfectamente entendible.

Por poner otro modelo de tradiciones japonesas, cuando Satsuke entra en la nueva casa, se descalza y entra de rodillas, algo propio de rituales del shintoismo de respeto. 

Incluso el propio personaje de Totoro tiene en su iconografía reminiscencias de la cultura japonesa, como son el gato, el tanuki (una especie de mapache) o el búho.  El gato en las leyendas orientales siempre ha tenido poderes ocultos, e incluso algunos de ellos han sido malvados.  Por otra parte, los tanuki son espíritus con poderes.         

Sería una especie de gato gigante con poderes, que tiene íntima relación con los osos, como si fuera un oso de peluche gigante.

Este gusto por la figura del gato también se ve en el personaje del Gatobus, o Nekobus.  Este personaje podría ser un “Bake Neko”, es decir, un gato lo bastante anciano como para tener poderes mágicos.  Podría ser que al ver un autobús se transformó en uno. 

Muy importante sin duda es la relación que mantiene con la religión.

Con toda seguridad Miyazaki planteó esta historia en este momento de la vida japonesa porque era el periodo cuando aún el shintoismo, la religión fundamental de Japón junto con el Budismo, no había perdido tanto efecto, como sucede en la época contemporánea.

El Shintoismo es una religión que tiene un gran respeto hacia la naturaleza, algo que comparte con el Budismo, y sobre todo con la rama del Budismo Zen. 

Este cariño hacia la forma natural se refleja en Mi vecino Totoro quizás más que en otras películas, exceptuando quizás La princesa Mononoke.  Y no solo se trata de los protagonistas, los Totoros, que son espíritus del bosque protectores, sino que ya desde el principio de la cinta nos lo manifiesta.  El inicio, a la llegada en camión de la familia, nos muestra cómo sería un pueblo granjero de aquella época, y cómo son los bosques que lo rodean, con toda su magnificencia y esplendor. 

Incluso también vemos esto en la imagen del árbol donde residen los Totoros, que es un árbol sagrado, ya que se encuentra rodeado de una cuerda, siguiendo el culto shintoista.  Por eso el padre de las niñas le saluda inclinándose hacia él, para dar las gracias por proteger a su hija.

Refiriéndonos a esto, en la escena del ritual de crecimiento de las semillas que les ofreció Totoro, hay claras alusiones a los rituales shintoistas. 

Otro punto interesante sería cómo las tradiciones japonesas de la vida cotidiana se reflejan en el película.  Esto se ve en la escena del baño, donde el padre se baña con sus hijas en un barreño de agua, algo que a los productores americanos no les pareció bien, pero que hay que entender como una costumbre cotidiana del pueblo japonés de ese momento.  Esto es así porque los barreños existen realmente.  Se usaban como lugar de encuentro de la familia, ya que antes tenían que limpiarse bien con jabón, como se puede observar en la película. 

Por otro lado, también sufre influencias externas.  Una de las aportaciones más resaltadas sería con el universo de Lewis Carrol y su Alicia en el País de las Maravillas.  No debemos olvidar que Mei se cae en el tronco de un árbol para llegar a un mundo diferente y que el Gatobus tiene reminiscencias del Cheshire Cat.  También toma como modelo a  las historias de Narnia.  Sin embargo, con esta última discrepa en el significado final, ya que Totoro no se apoya en la religión y no tiene un significado principal, sino que antepone a belleza de la naturaleza a cualquier moraleja religiosa. 

Técnica usada

                El estudio Ghibli siempre se ha caracterizado por la gran perfección de sus animaciones y por el poco uso que hacen de la imagen digitalizada.  Por lo tanto, usan una técnica de animación a mano, sin usar el ordenador para su coloreo, algo que empezarán a hacer en La princesa Mononoke.

Estudiando cada una de sus escenas podemos llevar a ver la calidad de sus detalles, sobre todo la escena en la que Satsuke recoge leña en el campo para calentar la casa y una ráfaga de viento pasa por su lado, moviendo la hierba circundante.

Sin embargo, no solo la técnica del dibujo es reseñable, sino que también podemos observar que el color predominante es el verde, muy relacionado con el tema a tratar de la preservación y la belleza de la naturaleza. 

Incluso el juego de luz y sombra que se usa ayuda a la acción, como vemos en el contraste entre la luz, refiriéndose a lo real, y a la sombra, el mundo misterioso donde viven los Totoros. 

Unido a esto, la acción discurre a veces como si fuera una acción más calmada, pausada, sabiendo así hilvanar las escenas; y por otro lado un perfecto dominio del suspense.  Un ejemplo magistral lo vemos en la subida de los escalones del ático de la casa, con primeros planos de dichas escaleras para añadir dramatismo.

Sin embargo, podríamos decir que la película en general se desarrolla de forma lenta, algo que ayuda a entender más el tema de la naturaleza bondadosa. 

Por último, hay que subrayar la música de Joe Hisaishi una vez más, que añade más ternura si cabe al film, mezclando para ello elementos de la música de patio de colegio y de coros de orquesta, como bien podemos ver en la parte de introducción de los créditos. 

Totoro y Miyazaki

                Si leemos la biografía de Hayao Miyazaki y vemos esta película, quizás nos recuerde en muchos aspectos la vida de su director.  Miyazaki nació en la misma época en la que se desarrolló la película, un tiempo en el que la televisión no había llegado a las casas y en las que los juegos venían por la imaginación de cada uno. 

Además, la película se encuentra ubicada en la provincia de Saitama, la misma en la que Hayao Miyazaki creció y que actualmente es un lugar de residencia, pero que antes estaba poblada de granjas y grandes árboles.  Incluso actualmente, el propio director ayuda a preservar dichos bosques de la actual deforestación masiva que se está produciendo. 

Otra situación en común sería la enfermedad de la madre de Mei y Satsuke.  Como ya hemos dicho, la madre del señor Miyazaki enfermó de tuberculosis y tuvo que estar ausente de su hogar durante mucho tiempo.  Esto podría reflejarse en Mi vecino Totoro, ya que la madre de la familia se encuentra enferma en el hospital Hachikokuyama, que en la realidad existe y que es un centro muy importante para curar esa enfermedad.  Además, es conocido que para dicha enfermedad una de las cosas que beneficia su curación es el estar al aire libre, por lo que se podría entender la mudanza que realizan a un sitio lejano de Tokio. 

Mi vecino Totoro y el mundo 

                Si Mickey Mouse es el modelo de Disney en Occidente, Totoro se ha convertido en el regalo por excelencia en la infancia oriental. 

Para apaliar las pérdidas económicas que habían sufrido, se produjo un fenómeno de merchandising que incluso en la actualidad sigue siendo impactante: peluches, camisetas, relojes, despertadores, melodía para móvil,… 

Totoro se ha convertido en el emblema de los estudios hasta tal punto que han usado su imagen como logo de los mismos.

Sin embargo, a parte de todo el ritual de souvenirs que se pueden adquirir, es importante resaltar que la audiencia occidental hemos podido admirar la belleza de su animación gracias a la distribución en video realizada por Tokuma.               

Para acabar, destacar que en su momento, se oían rumores de que cabría la posibilidad de que Mi vecino Totoro tuviera una secuela, sin embargo, fue desmentida por el propio Miyazaki argumentando que si las niñas se hubieran quedado en el mundo de lo irreal, no podrían haber vuelto a la realidad nunca.

Sin embargo, existe un corto sobre Mei y un Gatitobus, que se puede ver en el Museo Ghibli.

(continuará…)

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6 Responses to Miyazaki, el corazón del anime (segunda parte)

  1. Nora Isabel says:

    Ay cuando van a venir los juguetes de laputa o de el castillo
    en el cielo?a mi me gustan esos juguetes japoneses

  2. Kore says:

    No tengo ni idea. Si quieres preguntar a algún foro puedes probar en: http://miarroba.com/foros/ver.php?id=232277
    http://www.ghiblienespanol.com.ar/
    También puedes probar a preguntar en http://www.nausicaa.net/, aunque está en inglés.
    A mi me encantan todos estos juguetes, son increíbles. De todas formas si tienes alguna tienda especializada en anime, comics y tal cerquita te animaría a que se lo preguntases.
    Yo, por mi parte, ni idea :D

  3. Gustavo Padilla Espinosa says:

    Alguien podria informarme donde adquirir peluches o muñecos de los personajes de Miyazaki en México

  4. ROCIO HURTADO ALEMAN says:

    Muy, muy, interesnte

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  6. gustavo padilla espinosa says:

    Si te parecio interesante podriamos discutirlo

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