“La restauración de obras de arte”

BECK1.JPGHoy voy a hablar de un libro que me leí hace poco.  Se trata de "La restauración de obras de arte.  Negocio, cultura, controversia y escándalo", de James Beck. 
El libro que nos ocupa trata de hacer un compendio de conductas que ejemplifican el problema sucedido dentro de la conservación y la restauración del patrimonio artístico, cultural e histórico.
La conservación y la restauración de las obras de arte se han convertido en un punto esencial de la sociedad moderna.
  El por qué de su “puesta de moda” sería por varias razones, que a continuación esgrimiré.

Un primer punto a tener en cuenta es el hecho de que ahora la conservación y restauración de los monumentos de arte se ha convertido en objeto de las empresas, ya sean constructoras o de otro tipo, para buscar notoriedad y dinero, algo que ha repercutido gravemente en la calidad de estas actuaciones.  El ejemplo más significativo es la Capilla Sixtina, paradigma del arte occidental, cuya limpieza ha sido financiada por una televisión japonesa.

Al buscar notoriedad, las limpiezas u otras acciones se producen con celeridad, lo que repercute mucho más en la calidad de las mismas, ya que para ello los estudios previos y las pruebas a los materiales modernos no son realizadas, incidiendo en la obra de un modo agresivo y sin saber sus verdaderas consecuencias.

Otro factor a tener en cuenta, con relación a lo antes comentado, sería la opinión del público.  En la sociedad actual, las obras de arte deben verse limpias y relucientes, perdiendo toda su magia histórica, artística o cultural, algo que se defiende con la conservación y la restauración preventiva.

            Un tercer dato, es el hecho de que en la actualidad, la industria química ha evolucionado en gran medida, produciendo muchos productos químicos nuevos, que han de ser probados.  Por eso mismo, la mejor forma de dar repercusión a un producto es su utilización en una gran obra de restauración, sin importar la falta de pruebas pertinentes o si la obra en cuestión es una maravilla de la Humanidad.

            Por cuarto y último, podemos encontrar la búsqueda de nuevos descubrimientos.  Estos provocan un descontrol en las limpiezas, a la búsqueda de algo que no se había visto antes, produciendo grandes destrozos o falsificaciones del original.  Por ello, el deseo de nuevos descubrimientos no debería ser razón principal para la ejecución de una limpieza. 

            En otro orden de cosas, aunque siempre relacionado, se incide en la formación de los restauradores y de los encargados de las limpiezas.  En la actualidad, la especialización de la restauración ha producido una serie de circunstancias nuevas.  Esto es porque se da una gran importancia a la ciencia, siendo los científicos, no los restauradores profesionales o los historiadores del arte, los que se ponen al mando.  Darán mayor importancia a las pruebas científicas que a la opinión de estudiosos de la materia, como pasó en la National Gallery de Londres, donde se usaron disolventes agresivos para los cuadros.  Además, la falta de formación artística o cultural hizo que no supieran diferenciar las capas de barniz con las de pintura.           

Se plantea la falta de humildad, de paciencia y de conocimientos que poseen los restauradores, algo que, unido a su escasa o nula formación artística, produce una serie de efectos secundarios, como la destrucción de barnices o la limpieza radical. 

Se defiende la idea de que con la ciencia no se puede justificar todo lo relativo a las obras de arte, solo con los estudios y el conocimiento necesario se llegará a entender la obra y poder actuar en ella de forma acertada.

            Otro dato a tener en cuenta sería la flexibilidad en cuanto a las actuaciones en una obra de arte, porque siempre puede haber algo imprevisto y los restauradores deben estar alerta y tener suficientes reflejos para poder saltar el obstáculo. 

            Las restauraciones excesivas, las limpiezas radicales, las falsificaciones históricas o la musealización de las obras de arte ha suscitado un gran escándalo y un debate abierto en todo el mundo.

Estas actuaciones, que se realizan por los motivos antes citados, a su vez promueven nuevas líneas de planteamiento, tanto teóricas como prácticas.  

En cuanto a la teoría, el término acción preventiva se englobará en la formulación del ArtWatch, institución creada para la salvaguardia del patrimonio y su conservación, así como diversas actividades conjuntas que ayuden a la obra de arte, a la cual le dan una situación esencial dentro de la Humanidad, por lo cual se deben conservar, tanto en ámbito privado como en público, y difundir, porque serán parte del Patrimonio Mundial.

Por ello, su limpieza y restauración deberán ser seguidos por un debate abierto a todo el mundo.

            La práctica sería mediante el intercambio de ideas o estudios previos, para mejorar el proceso restaurador, como sucedió en las tumbas de los Médicis, de Miguel Ángel, donde las premisas de la acción preventiva se cumplieron. 

            Sería una visión irónica y crítica de la sociedad actual y sus vicios, algo que repercute en la restauración y la conservación del patrimonio. 

El planteamiento realista y directo que en numerosos capítulos hace gala, deja al descubierto un gran sentimiento de enfado y cólera hacia aspectos de la naturaleza humana y de la sociedad que no se pueden cambiar, ya sea la falta de sensibilidad, la excesiva rapidez para todo o los valores estéticos, que identifican lo viejo como lo decrépito y lo muerto.

La falta de consenso en cuanto a la solución de problemas, ya sea el problema del barniz o el problema de la pintura a secco, hace enfocar el futuro de forma pesimista, sentimiento que sigue el texto comentado.

 

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9 Responses to “La restauración de obras de arte”

  1. carlos says:

    muy interesante el comentario soy restaurador ymegustaria que suigan saliendo articulos como este y ponerme encontacto con usted

  2. Nuncia says:

    Sus palabras me parecen las acertadas ,comparto plenamente su vision sobre la restauracion,me forme en el taller de un restaurador,leyendo libros,articulos y con la practica,algo muy importante para formar el criterio necesario que se debe poseer para salvar una obra sin olvidarnos de su antiguedad,y su momento historico.Un placer

  3. Eukene says:

    Pues a mi me parece una visión un tanto catastrofista y sensacionalista del mundo de la restauración que se aprovecha precisamente de esta puesta de moda de esta disciplina.
    En mi humilde opinión, ya que sólo soy estudiante de restauración (y por cierto, recibo una formación bastante completa, además de en las ciencias se me instruye en la historia del arte y en la práctica de procedimientos artísticos así como de tratamientos de conservación y restauración, siempre haciendo hincapié en el respeto al paso del tiempo por las obras) creo que la “puesta de moda” de la conservación del patrimonio se debe a la toma de conciencia, sólo el siglo pasado (es una idea muy jóven) sobre la responsabilidad del hombre de conservar sus bienes culturales para generaciones futuras, acentuada por los conflictos bélicos que arruinaron el patrimonio. Y sobre la participación de las empresas en los proyectos de restauración, coincido con los fines que pueden moverles a financiarlas, pero al fin y al cabo esa financiación es necesaria para llevar a cabo algo tan urgente y necesario como la protección del patrimonio dado el insuficiente presupuesto gobiernos a esta causa.

  4. Toni says:

    Enhorabuena por el post, me parece sensacional y creo que tienes razón en general, aunque me gustaría hacer alguna puntualización sobre el libro de Beck: aquellos que conocemos bien a Colalucci sabemos que precisamente las pinturas de la sixtina estuvieron en muy buenas manos y las acusaciones de Beck están fuera de lugar y carecen de fundamento.

  5. Luisa says:

    Mis queridos restauradores, en primer lugar quiero decir que el señor Beck tiene todo el derecho a decir cuanto le venga en gana, pero no olvidemos que no es restaurador, es un crítico de arte. En segundo lugar, empiezo ha estar cansada de tantas opiniones y tan poco profesionalismo. Los restauradores, o la mayoría de ellos hemos recibido una enseñanza titulada donde aprendemos: química, historia del arte y técnicas artisticas y con esto y nuestro criterio decidimos las actuaciones pertinentes sobre una obra de arte.
    La ignorancia hace muchas veces hacer cosas inadecuadas y poco ortodoxas. Pero tranquilos, no es el caso del señor Colalucci, al que tengo el placer de conocerlo.
    Por último no hay nada peor que aquel que quiere ser algo y no lo consigue, y para ello crítica a los demás, para así ponerlos a su nivel.
    Un buen trabajo de restauración siempre esta bien valorado. Y sino, como dijo un gran sabio: me parece estupendo que hablen, aunque se mal, de mi, lo importante es que hablen.

  6. Marco Rosero Bedoya says:

    Indiscutiblemente que las ciecias, entre ellas la química son un importante auxiliar en la intervención de los bienes culturales, artístico o no.
    Su importancia radica, en que es el único medio para verificar la composición quimica, de cada uno de los materiales, como de los estratos de una obra. Esto es que el producto de al análisis (resultados) le permite al Restaurador, al qumico obtener una serie de comentarios y conclusiones como: autoría, originalidad, prosedencia, propiedades, miscibilidad, entre otras muchas cosas más.
    PERO, en el siglo XXI hablar de la intervención de bienes culturales patrimoniales o no, es hablar del hombre, por lo que el fín de la intervención, ya no es la obra como materia, sino, que su valor radica en la ESTRAGEGIA DESCRIPTIVA, y es aqui donde el aparece el hombre, preservar estos bienes, se orienta realmente a mejorar la calidad de vida de las personas, las comunidades.

  7. Pingback: Soma.

  8. MARIA CONSUELO LOPEZ says:

    Muy interesante la reflexion sobre la problemàtica de la limpieza de una obra de arte ; soy colombiana estudie restauraciòn de bienes muebles e historia . Mientras se esta en la academia esta reflexion sobre el tema tratado es de vital importancia y se nos crea una conciencia clara y presisa donde es de gran responsabilidad la limpieza pero ,cuando salimos a trabajar por aquello de la competencia laboral nos olvidadmos que el tema sigue teniendo una importancia fundamental y no consultamos los unos a los otros ningun tema. Aqui tenemos un espiritu individualista y lo peor del cuento es cuando alguien ve un trabajo de un restaurador por lo general se le hace una critica destructiva . Presisamante es lo que veo tambien con la mirada de especialistas de diferentes disciplinas donde si no nos unimos como gremio terminamos siendo pisoteados por los que tienen mas peso en el campo cietìfico o social segun el caso . que m

  9. deicy quintero says:

    bueno me parece una buena noticia pero no salio lo que a mi me pertenecia para una tarea lastima bbbbbbbbbbbbbbbbbbbbaaaaaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy

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