Leyendo a Vigi hace unos días, recordé un video que me pusieron en Cine español que me llamó la atención. Se trataba de una entrevista que realizó Agustín Sánchez Vidal (mi profesor, que algunas veces ya os he contado lo impresionante de sus clases) a Pepín Bello, compañero de fatigas en la Residencia de Estudiantes de Madrid de Lorca, Dalí y Buñuel.
En la entrevista comentaba lo sorprendente que le parecía que Dalí se convirtiera en eso…en Dalí. Él lo calificaba como un joven tímido, ultra vergonzoso hasta límite enfermizo, que no podía ir a ningún sitio sólo.
Resulta chocante averiguar algo así de la imagen de Dalí que tenemos excéntrico, hiperbólico y archicósmico. Esa mezcla de divinidad rotunda con frases rimbombantes, sonoras.
Vigi nos habla de la idea de que los medios de comunicación "agrandaron" la figura del artista, al igual que muchos de los autores del siglo XIX. Prima la vida, más que la obra.
Quizás Dalí matara a Salvador, ese chico joven, que empezaba, tímido. Había tenido una infancia dura, al ser comparado con su hermano fallecido (hasta el punto de decirle que era su reencarnación) y que pertenecía a una familia sobria. No hay que olvidar que su padre, notario, grabaría en la mente del artista muchas de sus obsesiones: la muerte, los insectos..
¿Puede llegar un artista a negarse así mismo para conseguir la fama? ¿o simplemente se liberó? Salvador puede que no vendiera un cuadro y que ahora fuera uno más de los libros de historia del arte. Pero Dalí, es él, Dalí. Conocido universalmente, criticado, odiado, adorado, temido.
¿Un loco? ¿Un visionario? Quien sabe. Yo siempre he dicho que Dalí de loco no tenía nada, que era un hombre con visión.
¿Habrá un marketing de artistas? Un asesor de imagen, de comportamiento, para llegar a la cumbre.
A mi juicio, lo que hizo Salvador es ponerse una careta, la del loco que todos hemos querido ser, para convertirse en artista fundamental. Independientemente de que te guste su obra, de que lo consideres bueno o no, lo conoces. Es innevitable. Una sonrisa se ve en la cara de todo aquel que ve imágenes del "genio", del "loco".
Después de tanto hablar de él, aún seguimos preguntándonos…¿es un loco o es un genio? ¿Es Salvador o es Dalí?

Para mi un personaje que forma parte de la propia obra. Quiero decir que el creo un personaje a su medida, consciente de que ello era parte de su “trabajo”, y que sin duda, le ayudaría en su vida y su profesión como artista.
Evidentemente, solo un genio como el podría dar vida a semejante personaje y “darle de comer” para convertirlo en la imagen que ha trascendido a la historia.
Buñuel describe a Dalí en sus memorias como un chico raro que no sabía comprar o leer el reloj. Lo define como de mentalidad poco práctica, si mal no recuerdo. Es un libro que te recomiendo. También ‘Buñuel, Lorca, Dalí: El enigma sin fin’, de Agustín Sánchez Vidal. Me imagino que los conocerás.
¿Habrá un marketing de artistas? No lo dudo. Creo que hasta lo de Juan Manuel de Prada es una pose.
Hans, le ayudaría o sería sólo eso? Es decir, conoceríamos a Dalí si hubiera sido un hombre normal, tímido? lo veríamos igual de genio?
Jaimecín, conozco el libro (no lo he leído, que conste, pero lo conozco).
Habría que hacer un estudio de eso de marketing de artistas, seguro que nos reímos un rato
Como Hans creo que Dalí alimenta su propia obra. No se, es como que la obra de Dalí es prácticamente él mismo como tal.
Muchos otros artistas escandalosamente excéntricos fueron hipertímidos de pequeños. ¿trastorno bipolar alimentado por su propia obra, mediatismo creciente a mitades de siglo y modas? Puede… Yo creo que era un loco Salvador y un genio Dalí
Qué profundo…quién eres y qué has hecho con mi Alex??
Bueno, gracias por citar mi artículo, pero ‘al César lo que es del César’, simplemente he unido un video de Dalí en el que se da forma a la palabras extractadas del libro de Esperanza Guillén: “Retratos del genio. El culto a la personalidad artística en el siglo XIX”, donde se habla de los condicionantes que hacen cambiar la forma de ser del artista en el XIX, y como ésta desembocará en el XX.
Ah, Sánchez Vidal es de los tipos que mejor escribe y habla sobre cine y arte, he leído mucho de él, una suerte tenerlo como profesor.
Un saludo.
Las clases de Agustín Sánchez Vidal, te puedo asegurar, que son increíbles. Mezcla de una manera fantástica buenos conocimientos, agilidad de palabra y tono cínico, con chistes de vez en cuando…jejee. Además, yo me quedo embobada con ese hombre (para la edad que tiene..jejej). Es broma, es broma. Es un grandísimo comunicador
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Yo creo que si, su obra ha llegado mas allá de su personaje, aunque este unido a eso, hoy en día Dalí no atrae por personaje, atrae por su arte. Quizás en su momento no habría sido tan popular, o su vida habría sido diferente, pero sin duda, el artista seria el mismo, ya que independientemente del personaje que fuese, su obra no era dependiente del personaje sino del autor, y ese era Salvador.
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