Se parte del coleccionismo, que en el siglo XVIII tiene gran auge y tenía precedentes en las colecciones renacentistas. Estas colecciones empezaron a tener interés científico y formarán los primeros museos.
En la segunda mitad del siglo XVIII aparecen los museos (museo de Luxemburgo en 1750, British Museum en 1759,…).
Por otro lado, aparecen los “connoisseurs” (gentes con conocimientos y experiencia visual en el mundo del arte; catalogarán y agruparán las obras de arte y les atribuirán a escuelas, artistas,…).
Serán los encargados de ordenar y clasificar las obras de los fondos de los museos y lo harán a partir de criterios cronológicos, artísticos,.. aplicando un “conocimiento empírico”.
Esto hará que se cree el método atribucionista. El padre de este método será Giovanni Morelli, quien fue médico del siglo XIX, coleccionista y crítico de arte. Creará el llamado método morelliano, que trataba de una clasificación de las obras según un método comparativo, fijándose en detalles morfológicos de las figuras (sobre todo anatómicos).
Para él, la mano de un artista se debe reconocer en los detalles secundarios (ojos, manos,…), usando el llamado “paradigma de los indicios” (se usaba en medicina).
Hablará de estilemas en cada artista, que deben ser conocidos por los connoisseurs y comparados.
Publicó varias obras, todas firmadas como Iván Lermolieff, que se dedicaban a estudiar colecciones italianas.
Se le consideró el creador de una nueva forma de catalogar, aunque se le criticó que fuera un método pobre. Gracias a las atribuciones de los connoisseurs se han atribuido correctamente muchas obras a sus autores, pero no era un método riguroso.
Gracias a este método empezó a surgir el mercado del arte, la conservación y la valoración del patrimonio, así como la creación del experto en arte (“connosiership”), que será una persona que no estuviera vinculada a la academia y dotado de un ojo crítico, intuición y gusto. Tendrá además que tener experiencia científica.
El representante de estos expertos será Berenson, quien se formó en humanidades y viajó a Italia, donde le cautivó la pintura renacentista sobre todo. Aplicó en su estudio de pintura renacentista italiana el método atribucionista.
Publicó muchas obras, como: “Los pintores venecianos del Renacimiento” (1894), “Lorenzo Lotto” (1895), “Dibujos de los pintores florentinos” y “Pintores de la Italia Central” (1897).
Además, perfeccionará el sistema morelliano al introducir en él elementos formalistas, notas de psicología y purovisibilismo de la escuela de Viena.
Además, creará conceptos como los valores táctiles y el movimiento.
También hará una obra titulada “Rudimentos del experto en arte” , de 1902. Para su mejora del método morelliano, establece tres categorías de elementos morfológicos (añadiendo carácter psicológico):
- Elementos anatómicos, plegados de las ropas y paisajes
- Cabellos y contornos de las figuras
- Estructuras en movimiento de la figuras (color, composición, claroscuro,..)
Este método de Berenson será mejorado por Max Friedländer, quien publicó “El conocedor del arte” en 1929, y “La historia de la pintura holandesa del siglo XV-XVI”, de 1924-57.
Defiende un conocimiento intuitivo, basada en la sensibilidad del experto en arte (“empatía” con el artista).
Berenson tendrá influencia en A. Venturi y Longhi. Venturi publicó “Una monumental historia del arte italiano”, donde une método filológico y sentido intuitivo.
Mientras, Longhi mejorará el método haciendo un elogio al ojo que observa el arte, porque dice que tiene consciencia crítica.
Hoy en día, el experto en arte no solo se vale del ojo crítico, sino que se debe usar métodos científicos para saber cómo trabajaba el artista. Esto nos permite valorar el cuadro y mirar si es falso o no, además de ver las restauraciones, añadidos,…
Sin embargo, el experto será quien interprete estos datos y los contextualice.
Este experto tendrá que usar también el método filológico para buscar fuentes de la obra de arte (encargante, condiciones del encargo,…)

Puede que el método atribucionista sea el más complicado de todos. Para usarlo son necesarios una cantidad ingente de conocimientos, sólo los viejos historiadores pueden utilizarlo tras toda una vida de estudio.
Que envidia.
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Fantástico post!! me ha ayudado un montón, puesto que tengo que hacer un trabajo relacionado con ello (para la asignatura de teoria del arte…). Muchas gracias!!